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Etapa de reconstrucción

  • Esta Semana

El presidente de la República, Enrique Peña Nieto, luego de los grandes daños materiales y humanos que dejaron los sismos del 7 y 19 del fatídico mes de septiembre pasado, ha dado luz verde a la etapa de reconstrucción. La polvareda que dejaron las miles de toneladas de escombros, de cientos de edificios y miles de viviendas destruidas por la furia de este fenómeno natural, ha quedado atrás y para la historia; lo mismo que la preocupación, la angustia y hasta el miedo; sin embargo, lo que no podrá olvidarse es la tristeza y las penas de las familias que perdieron a sus seres queridos, porque eso es irreparable.

El ejecutivo federal y algunos colaboradores, tan luego como terminaron las evaluaciones de lo destruido, han estado en los lugares más afectados de Oaxaca y Chiapas, para iniciar la entrega de tarjetas bancarias para que con éstas, las familias que se les derrumbó -parcial o totalmente- sus viviendas, comiencen a comprar materiales de construcción e iniciar la reparación o construcción nueva; para ello, los que tuvieron pérdida total recibirán 120 mil pesos y, para los que tengan daños reparables, de acuerdo al tamaño, les darán de 30 a 60 mil pesos. Tal vez, este apoyo económico no suena bonito para muchos, pero la sábana la tienen que estirar para que alcance para todos.

Esta es una razón; la otra -tal vez la peor- es que el dinero, en manos de las instituciones públicas, desde hace décadas, cuando se aplica para reconstrucción de daños por fenómenos naturales, los pesos no llegan completos; ante esta situación, el pueblo mexicano está en absoluta desconfianza y teme, que en esta ocasión, los recursos no lleguen a todos los damnificados.

Bajo esta perspectiva, esta administración federal y estatal, tienen la oportunidad de entregar cuentas claras y transparentes y, de esta manera, empezar una nueva etapa de reconstrucción, pero –también- de la honestidad. Y es que, no se trata de administrar solamente los recursos económicos públicos, sino, también, del dinero que vendrá de muchas empresas privadas, nacionales y extranjeras.

Según los estimados por las instituciones, hasta ahora, son como 35 millones de dólares que, como donativos, ingresaran al presupuesto de la reconstrucción, algo así como más de 500 millones de pesos.

Con estos recursos, que en realidad no es mucho, y los 38 mil millones de pesos que saldrán de la Secretaría de Hacienda, no habrá necesidad de endeudarse; tampoco lo deben hacer las entidades federativas afectadas, lo cual, sería lo más sano para la situación económica y financiera del país, porque ya estamos hasta la madrugada de endeudamiento. Según los últimos datos de hacienda federal, México tiene una deuda de nueve billones de pesos, de estos seis son del gobierno federal y tres billones corresponden a las entidades federativas y municipios del país. De esta enorme cantidad de dinero, que no lleva mucho tiempo decirlo, pero sí contarlo, Chiapas, entre deuda directa del gobierno estatal y los municipales, debe más de 30 mil millones de pesos. Y sabe que es lo más grave, que mucho de este dinero que debemos los mexicanos, se han ido a las cuentas millonarias de muchos gobernadores corruptos, de cualquier color de partido, como 10, muchos de ellos ya privados de la libertad y algunos, todavía libres, pero ya en la mira de la justicia federal.

En lo que toca a nuestro estado, el pago de los intereses, de esta deuda, hace que la pobreza crezca; según el Consejo Nacional de Evaluación del Desarrollo Social, el 70 por ciento de la población es pobre, más lo que se agregue por los destrozos del sismo.

No obstante, con la puesta en marcha de la construcción de la Zona Económica Especial que, hace unos cuantos días, el presidente del país, Enrique Peña le prendió la mecha para su funcionalidad, podría detonarse un fortalecimiento del desarrollo económico de la zona del Soconusco, aunque no a corto plazo, por lo menos nos queda la esperanza de que, algún día, habrá menos pobreza, con una nueva etapa de industrialización y oportunidades de empleo; lo que pide a gritos este estado.

arnulfovidal@yahoo.com