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FALTA DE COLABORACIÓN

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La Procuraduría General de la República, ahora en manos de un encargado del Despacho, Arturo Elías Beltrán, “no ha honrado su palabra de colaborar en todos los requerimientos de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) sobre el caso Iguala”, dijo su titular Luis Raúl González Pérez.

En una entrevista el ombudsman manifestó que  aun cuando el encargado de la PGR aseguró que se daría toda la colaboración sobre estos hechos, ocurridos en septiembre de 2014 y que provocaron la desaparición de 43 estudiantes de Ayotzinapa y hasta emitió una circula haciendo público ese compromiso, hasta ahora  no ha colaborado. Por ejemplo, se permite a los visitadores de la CNDH el acceso a los documentos de la indagatoria, pero tienen que copiarlos a mano.

Lo más reciente, reiteró, ha sido la información que se filtró a algunos medios sobre la conversación de WhatsApp, que habrían tenido integrantes de la organización  criminal Guerreros Unidos que se encuentran en proceso judicial en Estados Unidos por el trasiego de drogas de Iguala a Chicago. Esos mensajes apuntan a que los crímenes contra normalistas habrían sido ordenados presuntos líderes del cártel que operaba en Chicago al confundir a los estudiantes con elementos del grupo rival, Los Rojos.

“Las transcripciones de esos mensajes que muchos medios ya dieron a conocer porque tuvieron acceso a ellas, la CNDH ha hecho los requerimientos correspondientes y nos invitan a copiarlas a mano. “Ahora estamos transcribiendo 300 hojas. ¿Esa es la colaboración que ofreció la PGR? Me parece que no se está honrando la palabra de lo que instruyó el encargado de esa dependencia. No están colaborando”.

Esta es una forma de dilación que entorpece el trabajo de la CNDH, manifiesta González Pérez “somos coadyuvantes de las instituciones, lo hemos repetido. Es la pedagogía en la que queremos insistir; no somos adversarios, al contrario, queremos cumplir nuestra función. No estamos en contra de las instituciones, colaboramos cuando señalamos cosas que desde la perspectiva de derechos humanos deben corregirse”.

Este no es el primer diferendo entre la CNDH y la PGR por el caso Iguala. Cuando el Ombudsman rindió, su informe anual de labores en presencia del presidente Peña Nieto, afirmó con énfasis que el sexenio presenta un balance desfavorable en materia de derechos humanos y los hechos contra los normalistas es uno de varios ejemplos de ello.

La reacción del encargado de la PGR Elías Beltrán, tratando de contradecir fue infortunada, al replicar  que las indagatorias judiciales por este caso no corresponden a la CNDH.

Es un hecho que la Comisión Nacional no se está metiendo en las indagatorias judiciales, pero sí en tantas violaciones a los derechos humanos que estas han propiciado en Ayotzinapa y una de ellas, muy grave, es la tortura.

La falta de colaboración y los tropiezos que la Procuraduría General hace dar a los visitadores de la CNDH son intencionales, porque está viva la intención de exhumar la llamada verdad histórica que el ex procurador Jesús Murillo Karam elaboró para cerrar por el caso y que el Grupo Interinstitucional  de Investigadores  Externos de la CIDH destruyó científicamente.

Elías Beltrán es un procurador a modo que jamás colaborará en nada mientras vea el más leve síntoma de inconveniencia.

Eso de permitir que la CNDH copie a mano los documentos de la indagatoria del caso Iguala cuando podría proporcionar copias fotostáticas, es una burla, una falta de respeto a los altos designios de los derechos humanos. Aquí ofende directamente a la institución, más que a los hombres que la representan.

Más que falta de colaboración es un exceso de servilismo y sumisión.

COLOFÓN.- Hoy es el Día el Maestro por lo que felicitamos muy efusivamente a todos los maestros, especialmente a los maestros de banquillo, esos que enseñan a la niñez en todos los rumbos del estado, en escuelas humildes donde se levantan jóvenes forjados en la cultura del maestro y que les abrirá las puertas del futuro.

Estos son los verdaderos maestros, apóstoles de la enseñanza, los que forjan a la niñez para que a través del tiempo se vuelvan a encontrar con aquellos niños que ahora son ciudadanos de bien, prestos para honrar a su patria. El maestro sigue siendo el mismo preceptor de nuevas generaciones, el incansable trasmisor del saber, el constructor de los basamentos donde descansa la firmeza inquebrantable de México. ¡Felicidades maestros!