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Las improvisaciones en la política

  • Bernardo Figueroa

Por si pensaban que solo en Chiapas teníamos políticos improvisados, debemos de voltear al estado de Morelos en donde el exfutbolista Cuauhtémoc Blanco encabeza las encuestas para gobernador del estado.

 

Si hacemos un poco de memoria el exdeportista se metió a la política hace pocos años de manera un tanto extraña, pero llena de irregularidades.

Para empezar, no tenía la residencia en Cuernavaca como se pide para poder participar como candidato a presidente municipal, aunado que del el famoso “Cuau” fue contratado por el Partido Social Demócrata con un sueldo de siete millones de pesos.

Es decir, para él era una campaña publicitaria más. Como si lo contratara una marca de refrescos para anunciarlos. Como tal, el contrato incluía cláusulas como horarios de trabajo en campaña, requisitos de un tipo vehículos para su movilidad, los hoteles en que se hospedaría y lo que debería haber en dichos hoteles, así como en las habitaciones que le fueran asignadas. Costo adicional por tomarse fotos con los ciudadanos que acudieran a sus eventos de campaña. Es decir, simple y llanamente, una campaña publicitaria. Todo lo anterior fue dicho por su mismo representante.

Así, Cuauhtémoc compite por un salario, creyendo que está haciendo una campaña publicitaria y se presenta con documentos falsos, pero gana en las urnas porque la escasa cultura democrática con que se vive en México permite que la gente vote por popularidad y, no cabe duda, que él como estrella de futbol es altamente popular.

De entrada, estos elementos, haber llegado violando la ley y cobrando por ello, deberían ser suficientes en una sociedad democrática e informada para descalificarlo para competir por algún otro cargo público, pero además en su gobierno se ha caracterizado por la opacidad y la falta de transparencia en el manejo de obras y recursos económicos, existe de hecho una denuncia vigente contra él por fraude fiscal y por realizar operaciones con recursos de procedencia ilícita.

Pero la popularidad llama y en este momento en que Movimiento Regeneración Nacional (Morena), y Andrés Manuel López Obrador purifican y perdonan pecados a todos aquellos que le pueden atraer votos y como parte de “la dote”, que pidió el Partido Encuentro Social por su matrimonio con Morena, sin que además ello les molestara demasiado, Cuauhtémoc Blanco es el candidato de la coalición “Juntos haremos historia” al gobierno del estado de Morelos.

No se sabe si por esta nueva candidatura volvió a pedir algún contrato o sí simplemente ya vio en el gobierno de Cuernavaca que, de llegar al gobierno, puede obtener más jugosas ganancias, pero “Cuau” estará en la boleta y contará con todo el respaldo de “la Esperanza de México”.

Parece importar muy poco que en su trayectoria futbolística se haya caracterizado en agredir en muchos momentos a compañeros de profesión, en ocasiones con violencia, en otras con insultos o escupitajos, desatando incluso en muchas ocasiones grescas que han pasado a la historia como algunas de las más violentas en la historia reciente del futbol, trascendiendo hasta las gradas y desatando enfrentamientos entre el público.

Además de que su falta de cultura y preparación académica ha quedado demostrada en más de una ocasión, como cuando agradeció en una primaria al “licenciado Benito Juárez” por permitirles estar ahí.

En Chiapas, también tenemos nuestros “Cuaus” compitiendo en varias disciplinas, pero como diría mamá Goya; esa es otra historia.

Para Terminar: “De lo sublime a lo ridículo, no hay más que un paso”, lo dijo el emperador Napoleón Bonaparte.

Son cuestiones del oficio, sigue Sin ser Nada personal

cafetomano@hotmail.com