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Constitución política de 1917

  • El Heraldo de Chiapas
  • en Cultura

JOSÉ LUIS CASTRO/CRONISTA DE TUXTLA GUTIÉRREZ

En Chiapas, el constituyente permanente acaba de decretar las reformas a la Constitución Política del Estado, misma que fue expedida el 29 de diciembre del 2016, en la ciudad de Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, por la LXVI Legislatura Constitucional del H. Congreso del Estado de Chiapas, en su carácter de constituyente permanente estatal; y fue promulgada el mismo día por el gobernador Manuel Velasco Coello.

Esta Constitución Política, de principios y de reglas, consta de una amplia exposición de motivos como considerandos (29 páginas), un título preliminar, 125 artículos distribuidos en 13 títulos y 41 capítulos, y de 16 artículos transitorios, la cual entró en vigor el viernes 30 de diciembre del 2016; es decir, Chiapas amaneció en el año del 2017 con una nueva Constitución Política, con un nuevo pacto social, con un texto constitucional de avanzada que pasará a formar parte de la vanguardia del constitucionalismo mexicano.

Se reordenaron los capítulos, títulos y artículos, cambiando parte de la esencia y sustancia de los constituyentes permanentes de 1973, 1981 y del 2011. En este nuevo texto se consideran: el derecho a la identidad cultural para los indígenas que no están en su territorio; el derecho de acceso a una vivienda segura; el derecho de los profesionales de la información a mantener en secreto la identidad de sus fuentes; el gobierno de coalición; el gobierno digital, el presupuesto con perspectiva de género; el reconocimiento a los derechos de las personas con discapacidad; el reconocimiento del derecho a la cultura física y a la práctica del deporte; el reconocimiento y protección expresa de la propiedad de los particulares; el reconocimiento y respeto a las minorías culturales; el servicio profesional de carrera; el sistema estatal anticorrupción; la autonomía del órgano de fiscalización; la comisión de protección y apoyo al migrante; la creación de la fiscalía general del estado; la incorporación de la planeación para los objetivos de desarrollos sostenibles y ciudades rurales; la incorporación de la universidad en la constitución; la preferencia de los chiapanecos para ocupar cargos públicos; la reelección de diputados, alcaldes, regidores y síndicos; la responsabilidad por daño al ambiente; las candidaturas independientes; las garantías de protección a las mujeres contra la violencia política, entre otros.

Cada una de las reformas y adiciones fueron necesarias y urgentes, que respondieron a las diversas necesidades de impulso del desarrollo de las instituciones públicas.

Desde mi punto de vista, cada una de las reformas y adiciones fueron necesarias y urgentes, que respondieron a las diversas necesidades de impulso del desarrollo de las instituciones públicas y de adecuación a los nuevos tiempos en que vivimos. Se realizó, pues, una reforma minuciosa, integral. Realmente es una constitución nueva, completa y actualizada. La experiencia de algunos de sus participantes, enderecho constitucional comparado, permitió que se reescribiera el anterior texto constitucional para reordenar los diversos temas y hacerla legible y más comprensible.

Desde el punto de vista académico, se corrigió, se ordenó y sistematizó el texto constitucional, y se redujeron o suprimieron algunos textos reglamentarios. En una palabra: se renovó la constitución del siglo XXI (2011). Con este nuevo marco jurídico-constitucional, ya se dieron las bases para desarrollar una cultura constitucional, una cultura legislativa, una cultura jurídica, entre la población chiapaneca, políticos, estudiantes y profesionales del derecho. Los chiapanecos ya tenemos un nuevo orden jurídico, acorde con los nuevos tiempos y los nuevos retos de una sociedad globalizada.

Sin embargo, esta Constitución contiene una reforma legal, pero no legítima: la relativa al Título Cuarto que trata “del ejercicio democrático de la ciudadanía”, sobre la posible reelección de los diputados locales, presidentes municipales, regidores y síndicos. Textualmente dice la reforma: “Articulo 28. La elección consecutiva de los diputados a la Legislatura del Estado podrá ser hasta por cuatro períodos; así mismo, los presidentes municipales, regidores y síndicos podrán ser electos por un período adicional” (Reforma basada en las reformas a la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, Artículo 115 (Ayuntamientos), fracción I, párrafo segundo: DOF-10-02-2014; y Artículo 116 (diputados locales), fracción II, párrafo segundo: DOF-10-02-2014).

Reforma Constitucional propia de un Congreso o Asamblea Constituyente y no del constituyente permanente, pues va en contra de la doctrina mexicana antireeleccionista de 1917. Con esto, un artículo de nuestro marco jurídico reformado regresó a la Constitución política chiapaneca de 1858, que permitía la reelección hasta por varios periodos.

El mejor homenaje que puede hacer el constituyente permanente de Chiapas, en el marco de la conmemoración del centenario de la promulgación de la Constitución de 1917, es respetar el principio de “Sufragio efectivo. No reelección”, dejando el artículo como estaba. Aún es tiempo de rectificar, aún es tiempo de enmendar la plana. El constitucionalismo chiapaneco no debe, no puede transitar nuevamente por los caminos andados.

Finalmente, a propósito de los festejos del Centenario de la Constitución Política de 1917, dice un refrán popular: “No hay mal que dure cien años, ni cuerpo que lo aguante”. He aquí un caso insólito: El cuerpo constitucional de México ya aguantó los cien años (1917–2017); y tiene 699 intervenciones quirúrgicas (desde la cirugía cardiovascular, del aparato digestivo y ortopédica hasta la cirugía plástica) y aún sigue vivito y coleando; es decir, la Constitución de 1917 sigue viva, vigente, más saludable que nunca, más completa y más llena de vigor. Con lo que se comprueba ¡Realismo Mágico! que hay males que sí duran más de cien años (las reformas) y cuerpos que sí lo aguantan (la constitución política); pero como la excepción no hace la regla, esta historia continuará.

*Conferencia impartida en la Escuela Normal Superior de Chiapas, el lunes 13 de febrero del 2017.