Debe haber otra forma de ser mujer, afirma investigadora

Habría que plantear un día sin mujeres para entender su rol; sin igualdad no habrá cuarta transformación: Lavalle

ISAÍ LÓPEZ

  · miércoles 13 de marzo de 2019

En las zonas indígenas las mujeres trabajan 46.9 horas, con únicamente 8.1 horas remuneradas a la semana./Alejandro Estrada

“Debe haber otra forma de ser mujer, no en un escenario de violencia, de explotación y discriminación, en Chiapas lamentablemente de manera dolorosa la paridad no hecha raíz, el pasado Consejo Electoral del Instituto de Elecciones y Participación Ciudadana se fue en mayo de 2016 con una deshonra mayúscula, porque su actuar fue mayúscula, sin Igualdad no será posible la paz, ni la cuarta transformación”, dijo Cecilia Lavalle Torres, investigadora y defensora de los derechos de las mujeres.

Al participar en el Foro: Por el Orgullo de Ser Mujer en el Instituto de Elecciones y Participación Ciudadana, expuso que Chiapas es un estado que da lecciones dolorosas, donde el mamut es el patriarcado, que goza de cabal salud, pero si no se unen los hilos en red y si no se tiene clara conciencia de lo que hace daño a la mitad de la población, a las mujeres, no se va a poder.

Durante su conferencia “Un Día sin Mujeres”, manifestó ante magistrados, consejeros, funcionarios electorales, mujeres activistas y profesionales, que ha sido complicado que las damas se pongan de acuerdo, pero el mundo no sería el mismo sin el trabajo y sin las actividades de ellas, se paralizaría el mundo, los hombres no irían al trabajo o llevarían a sus hijos a sus labores, por ello es lamentable el cierre de guarderías.

“Hay que provocar cambios contundentes, hemos convocado a la huelga, si nosotras paramos, se para el mundo, algún día lo vamos a hacer, para evidenciar las injustas condiciones en que las mujeres desarrollan su vida cotidiana y las consecuencias para la sociedad”, expresó.



LABORES MAL REPARTIDAS

Reveló que en el país ocho de cada 10 hombres están en la población económicamente activa, pero las mujeres son cuatro y en Chiapas sólo tres, en Tuxtla es la mitad, el resto de la población está en las casas, pero las tareas del hogar están mal repartidas.

“Cada vez más varones participan, el 60 por ciento hace tareas domésticas, sacan la basura, hace las compras, tareas de limpieza, atiende los desperfectos, el resto de las tareas está a cargo de las mujeres, sobre todo, cocinar, lavar y planchar; en las zonas urbanas las damas trabajan 39 horas a la semana y los hombres 13.



En las zonas indígenas las mujeres trabajan 46.9 horas, con únicamente 8.1 horas remuneradas a la semana, no se toman en cuenta las actividades para el autoconsumo, entre más pobreza más trabajo no remunerado, las mujeres sólo tienen trabajo de medio tiempo, los hombres de tiempo completo; entre trabajo remunerado y no remunerado los varones destinan el 71 por ciento de su tiempo, y las mujeres es a la inversa”, destacó.

Concluyó que las tasas más altas de participación en la población económicamente activa las tienen damas de entre 30 y 49 años, solteras y no unidas, sin hijos o con uno o dos; para los hombres casados entre 20 y 39 años, el número de hijos no importa, es una tragedia que la mujer sacrifique su desarrollo profesional porque quiere ser madre.