Obispo de San Cristóbal pide trato digno a migrantes

Hace mención que el no es quien para juzgar de hacer lo malo o bueno.

Óscar Gómez / El Heraldo de Chiapas

  · lunes 14 de octubre de 2019

Foto: Óscar Gómez



San Cristóbal de Las Casas.- Rodrigo Aguilar Martínez, obispo de la Diócesis de San Cristóbal llamó a las autoridades pertinentes y a la sociedad en general un trato más humanitario para quienes cruzan nuestro país, al tiempo de aclarar que no es quién para decir si la actitud del Gobierno de México ante esta situación es buena o mala, esto luego de que la Guardia Nacional detuvo una caravana de migrantes antes de llegar al municipio de Huixtla.

“Es la actitud que el gobierno de la república ha dicho y que viene también la Guardia Nacional al respecto, nuestra postura como Iglesia es de ser humanitarios, e incluso en el espíritu de Cristo, atender al que forastero, por humanidad, ellos vienen de situaciones difíciles, si aquí las nuestras están difíciles están peores allá, por eso arriesgan para buscar otro lugar donde vivir, donde trabajar, debemos ser compresivos con ellos”, dijo.

Al concluir su misa de mediodía dominical, el prelado consideró que las autoridades de gobierno de ambos países deben trabajar para promover fuentes de trabajo y legalidad, “una convivencia sana, humana, abatir todo lo que sea injusticia, corrupción, impunidad”.



“No me toca decir que debe hacer el gobierno, pero nos toca ser más humanitarios, no rígidos”, dejó en claro al tiempo de informar que las casas de migrantes de la Diócesis se encuentran llenas, “se amontonan las personas, pero son un porcentaje bajo de todos los que pasan, ya que por sugerencias de los coyotes no llegan porque les dicen que los van a estafar y los terminan estafando los polleros o coyotes, son pocas casas pero llegan bastantes”.

Aguilar Martínez, quien viaja a diversas partes del estado, comentó que los “puntos ciegos”, donde a traviesan migrantes “es una realidad, y llegan más por llamado el corredor costero, donde le corresponde a la Diócesis de Tapachula, pero en las que corresponden a esta diócesis en algunos lugares con la frontera con Guatemala, llegan migrantes, los pasan cruzando el Río Usumacinta “en barcazas”.

“Es una realidad que no se puede abatir la realidad, el espíritu de la movilidad humana es parte de la condición humana de trasladarse a otras partes tratando de resolver las necesidades y anhelos. Que todo se haga con legalidad, que los migrantes no abusen y no se conviertan en delincuentes que roben por los lugares donde van pasando”, concluyó.