/ domingo 7 de julio de 2019

San Cristóbal de Las Casas, con el “agua más contaminada” por falta de plantas de tratamiento

Esta es una de las ciudades en la entidad con mayor índice de cáncer gástrico en el Sureste del país

Debido al “gran desorden en el suministro”, agudizado por la carencia de plantas de tratamiento “adecuadas”, en la cuenca de San Cristóbal se bebe el agua más contaminada del Sureste, según el investigador Édgar Báez.

Dijo que en la plaza existen cerca de dos mil 500 alcantarillas que desfogan a los ríos Fogótico y Amarillo. Ambos afluentes “por desborde” entran a los sumideros de la zona llamada Kisst. El Sistema de Agua Potable y Alcantarillado Municipal bombea desde ahí el líquido “sin ningún nivel de tratamiento” a las casas, para que después sea usado en las actividades de la vida cotidiana.

“El problema más grave todavía es cuando después del túnel sale el agua. Allí se dividen en 40 comunidades esa agua sucia, con la cual se riegan las hortalizas, que regresan al mercado, las señoras van a comprar al mercado y toda su familia está enferma de las vías digestivas. Ese es el drama”, afirmó.

Por esas razones, aseveró, “no hay un sancristobalense que no se haya enfermado de las vías digestivas”, al tiempo de asegurar que esta es una de las ciudades con mayor índice de cáncer gástrico en el Sureste.

“En términos normales el agua tiene cuatro colonias de bacterias, pero en San Cristóbal tienen más de mil colonias, al punto de que en los cuadros de Petri (equipo para efectuar experimentos) es prácticamente incontable”, destacó al referir los resultados de un estudio sobre la situación del agua en el lugar desarrollado por el Colegio de la Frontera Sur.

Debido al “gran desorden en el suministro”, agudizado por la carencia de plantas de tratamiento “adecuadas”, en la cuenca de San Cristóbal se bebe el agua más contaminada del Sureste, según el investigador Édgar Báez.

Dijo que en la plaza existen cerca de dos mil 500 alcantarillas que desfogan a los ríos Fogótico y Amarillo. Ambos afluentes “por desborde” entran a los sumideros de la zona llamada Kisst. El Sistema de Agua Potable y Alcantarillado Municipal bombea desde ahí el líquido “sin ningún nivel de tratamiento” a las casas, para que después sea usado en las actividades de la vida cotidiana.

“El problema más grave todavía es cuando después del túnel sale el agua. Allí se dividen en 40 comunidades esa agua sucia, con la cual se riegan las hortalizas, que regresan al mercado, las señoras van a comprar al mercado y toda su familia está enferma de las vías digestivas. Ese es el drama”, afirmó.

Por esas razones, aseveró, “no hay un sancristobalense que no se haya enfermado de las vías digestivas”, al tiempo de asegurar que esta es una de las ciudades con mayor índice de cáncer gástrico en el Sureste.

“En términos normales el agua tiene cuatro colonias de bacterias, pero en San Cristóbal tienen más de mil colonias, al punto de que en los cuadros de Petri (equipo para efectuar experimentos) es prácticamente incontable”, destacó al referir los resultados de un estudio sobre la situación del agua en el lugar desarrollado por el Colegio de la Frontera Sur.