/ lunes 26 de noviembre de 2018

Piden no utilizar la religión de pretexto para la violencia

Prevenir los conflictos sociales derivados de la intolerancia, el objetivo

Asociaciones religiosas organizadas en el Consejo Interreligioso de Chiapas, coincidieron en la importancia de fomentar la paz, tolerancia, unidad, los valores y el respeto a los derechos humanos, para prevenir los conflictos sociales derivados de la intolerancia religiosa.

En ese sentido, el arzobispo de la Diócesis de Tuxtla Gutiérrez, Fabio Martínez Castilla señaló que la libertad es saber elegir siembre el bien, tener el valor de tomar decisiones para el bien común, la promoción y defensa de la libertad religiosa garantiza el crecimiento y desarrollo de toda la comunidad.

En el marco del Foro: Libertad Religiosa, Estado Laico y Participación Política, organizado por el subsecretario de Asuntos Religiosos del gobierno del estado, Víctor Hugo Sánchez Zebadúa, indicó que no se puede suprimir o reducir la libertad, ni utilizar la religión como pretexto para el odio y la brutalidad.



Opinó que los fieles de las diversas religiones deben unir sus voces para clamar por la paz, la tolerancia y el respeto a la dignidad y a los derechos de los demás, no avergonzarse de las tradiciones.

“No se le pide al Estado mexicano que legisle y regule creer o no creer, practicar o no una religión, sino cómo permitir en términos de igualdad legal el ejercicio libre de la libertad religiosa y de culto, debe entrar solamente a normativizar buscando el bien común que se fortalece en la práctica de la libertad religiosa.

Nos preocupa el arribo de una nueva cultura que desdibuja y mutila la figura humana, es la negación de la primacía del ser humano, nos encontramos ante una profunda crisis antropológico cultural, la manera de ver la persona y es aquí donde están los elementos que destruye a la sociedad”, enfatizó Martínez Castilla.

Por su parte, el representante de la Fundación Conciencia Nacional, Sergio Cuecas, afirmó que las agrupaciones religiosas son las que pueden trabajar en la transmisión de fondo del país.

“Ninguna asociación busca lo malo, lo negativo, todos buscan una propuesta constructiva, si queremos construir el país lo hagamos con las asociaciones que promueven lo más grandes valores, desde hace de cientos de años, las asociaciones religiosas, trabajemos juntos en bien de la sociedad”, consideró.



El presidente del Consejo Interreligioso de Chiapas, José Luis Aguilera Cruz enfatizó que en este organismo se trabaja en la promoción de la paz y en la prevención de los desacuerdos a partir de la fraternidad, el diálogo, el respeto y la tolerancia.

El titular de la Comisión Estatal de los Derechos Humanos, Juan José Zepeda Bermúdez destacó que el Estado mexicano tiene que ser garante de las libertades y de la promoción del desarrollo integral de la persona; asimismo, la diputada Patricia Mass, presidenta de la Comisión de Asuntos Religiosos del Congreso del estado, pidió una oportunidad a las asociaciones de trabajar por la paz y el bien común.

Por último, también se propuso que las comisiones de derechos estatales sean autónomas, para garantizar el respeto.

Asociaciones religiosas organizadas en el Consejo Interreligioso de Chiapas, coincidieron en la importancia de fomentar la paz, tolerancia, unidad, los valores y el respeto a los derechos humanos, para prevenir los conflictos sociales derivados de la intolerancia religiosa.

En ese sentido, el arzobispo de la Diócesis de Tuxtla Gutiérrez, Fabio Martínez Castilla señaló que la libertad es saber elegir siembre el bien, tener el valor de tomar decisiones para el bien común, la promoción y defensa de la libertad religiosa garantiza el crecimiento y desarrollo de toda la comunidad.

En el marco del Foro: Libertad Religiosa, Estado Laico y Participación Política, organizado por el subsecretario de Asuntos Religiosos del gobierno del estado, Víctor Hugo Sánchez Zebadúa, indicó que no se puede suprimir o reducir la libertad, ni utilizar la religión como pretexto para el odio y la brutalidad.



Opinó que los fieles de las diversas religiones deben unir sus voces para clamar por la paz, la tolerancia y el respeto a la dignidad y a los derechos de los demás, no avergonzarse de las tradiciones.

“No se le pide al Estado mexicano que legisle y regule creer o no creer, practicar o no una religión, sino cómo permitir en términos de igualdad legal el ejercicio libre de la libertad religiosa y de culto, debe entrar solamente a normativizar buscando el bien común que se fortalece en la práctica de la libertad religiosa.

Nos preocupa el arribo de una nueva cultura que desdibuja y mutila la figura humana, es la negación de la primacía del ser humano, nos encontramos ante una profunda crisis antropológico cultural, la manera de ver la persona y es aquí donde están los elementos que destruye a la sociedad”, enfatizó Martínez Castilla.

Por su parte, el representante de la Fundación Conciencia Nacional, Sergio Cuecas, afirmó que las agrupaciones religiosas son las que pueden trabajar en la transmisión de fondo del país.

“Ninguna asociación busca lo malo, lo negativo, todos buscan una propuesta constructiva, si queremos construir el país lo hagamos con las asociaciones que promueven lo más grandes valores, desde hace de cientos de años, las asociaciones religiosas, trabajemos juntos en bien de la sociedad”, consideró.



El presidente del Consejo Interreligioso de Chiapas, José Luis Aguilera Cruz enfatizó que en este organismo se trabaja en la promoción de la paz y en la prevención de los desacuerdos a partir de la fraternidad, el diálogo, el respeto y la tolerancia.

El titular de la Comisión Estatal de los Derechos Humanos, Juan José Zepeda Bermúdez destacó que el Estado mexicano tiene que ser garante de las libertades y de la promoción del desarrollo integral de la persona; asimismo, la diputada Patricia Mass, presidenta de la Comisión de Asuntos Religiosos del Congreso del estado, pidió una oportunidad a las asociaciones de trabajar por la paz y el bien común.

Por último, también se propuso que las comisiones de derechos estatales sean autónomas, para garantizar el respeto.