Manifestantes advierten que continuarán las protestas contra el nuevo presidente de Sri Lanka

Los manifestantes se oponen al mandato de Ranil Wickremesinghe, quien hasta hace unas semanas fungía como primer ministro

EFE

  · domingo 24 de julio de 2022

Los manifestantes consideran que el nuevo presidente de Sri Lanka mantendrá la misma política en el país. / Foto: EFE

Los manifestantes contra el gobierno en Sri Lanka advirtieron este domingo que continuarán con las protestas hasta conseguir la renuncia del recién investido presidente, Ranil Wickremesinghe, que ya era solicitada junto a la dimisión del expresidente Gotabaya Rajapaksa.

"Ranil, si estás tratando de chocar (con nosotros), estás chocando con el pueblo", advirtió Kokila Hansamali, uno de los manifestantes, durante una conferencia de prensa que convocaron en el campamento para informar que el movimiento de protesta sigue en pie.

Bautizado como Gota Go Gama por el objetivo cumplido de los manifestantes de echar del poder al expresidente Gotabaya Rajapaksa, la acampada ubicada en el parque Galle de Colombo, frente a la Secretaría Presidencial, albergó durante meses las mayores protestas contra la aguda crisis económica que azota el país.

Sin embargo, cada vez son menos los manifestantes que quedan en el recinto, muchos de ellos desilusionados tras ser investido Wickremesinghe como nuevo jefe de Estado de la nación insular, del que consideran que seguirá la línea del depuesto dirigente.

La mayoría de manifestantes que aún mantenían la esperanza abandonaron la acampada el viernes, después de la violenta operación que las fuerzas de seguridad acometieron durante la madrugada, cuando desalojaron a aquellos que permanecían en el interior de la ocupada Secretaría Presidencial, e intentaron desmantelar varias de las carpas del campamento.

“Condenamos este tipo de ataque brutal contra manifestantes pacíficos”, dijo uno de los líderes de las protestas, el sacerdote Jeewantha Peiris, quien agregó que las autoridades utilizaron botas y armas para atacarlos.

Según otra activista destacada del movimiento, Nuzly Hameem, este operativo estuvo pensado para que Wickremesinghe "mostrase sus músculos y demostrase que él era quien estaba al mando".

“Estamos arriesgando nuestras vidas por este país. Nos jugamos la vida luchando contra la corrupción. Hemos estado aquí durante 107 días hasta hoy en paz. Pero bajo ninguna circunstancia incitamos a la violencia. Esta no es la primera vez que el Estado usa la violencia contra nosotros”, destacó Hameem.

"Si esta es la forma en que va a mostrarnos cómo funciona la democracia, entonces también estamos listos para eso”, advirtió.

A pesar de los violentos incidentes del viernes, la Policía se defendió ayer rechazando las acusaciones de que habían agredido a los manifestantes de Gota Go Gama, y precisó que estos podrán permanecer en el lugar de las protestas.

Wickremesinghe también defendió hoy el derecho de los manifestantes a protestar de forma pacífica, e informó durante una reunión que mantuvo con varios diplomáticos que su Gobierno está acomodando otras instalaciones en Colombo, como un teatro al aire libre o diversos parques, para que los manifestantes puedan realizar sus protestas no violentas en ellos.

Sumida en una grave crisis económica desde hace meses, con escasez de medicamentos, alimentos y combustible, la población comenzó a salir masivamente a las calles de todo el país a finales de marzo, para protestar por la situación y reclamar la dimisión del expresidente Rajapaksa.

Provocada en parte por el gran endeudamiento, erradas políticas gubernamentales, y el impacto de los atentados de Pascua y la pandemia en el turismo, los manifestantes culparon a Rajapaksa por su gestión de la crisis, que llevó a la nación insular a entrar en impago de su deuda exterior en abril.