ENTRE TEJAS

Luis Armando Suarez

  · viernes 3 de noviembre de 2017

Mi trabajo de editor no se había visto tan grata ynutridamente correspondido como me ocurre en los tiempos recientes.Al ir buscando aquí, allá y acullá, en la academia, en elgabinete del investigador, en el solitario estudio del escritor ydel creador, hurgando pormenorizadamente – trabajo casi degeólogo o palentólogo en un principio-, me he ido encontradodiversas y muy valiosos ejemplares tomados de los distintas granjasde ostras perlíferas literarias que hay en nuestro Estado.

Tenemos en los talleres de Editorial Entretejas, enlo monitores, en los programas de diagramación, en el imaginariode nuestros diseñadores, una serie de trabajos –algunos de ellosya están en prensa y por ende en la última etapa del procesoeditorial-, una serie de títulos que irán conformando laBiblioteca de Escritores de Chiapas, tan necesario para promover ydifundir el trabajo denuestros intelectuales.

Fueron tres vertientes que fueron desarrollándosesimultáneamente en este proyecto: la aparición de nuestra revistaEntretejas, el Festival de escritores chiapanecos en Porrùa y ladecisión consecuente e infranqueable de publicar la colección delibros que hemos llamado Biblioteca de Escritores deChiapas, varios de cuyos títulos ya están en prensay próximos a ver la luz pública en el ámbito precisamente delfestival de Escritores. Entre otros, El Ojo Duvaleriano, de RobertoLòpez Moreno; Negritud en Chiapas, deBenjamìn Lorenzana; Casa,Crisol y Altar, de Sergio Nicolás Gutiárrez; Sendero delocotidiano, de Octavio Gordillo y Ortiz; Vuelta al mundo por unViaflor, de Esaú Márquez; Revelación Poética, de Oscar Wong;Mitos y leyendas de Chiapas, de Rafael Araujo. Y ya apalabrados, osea, por llegar a nuestros escritorios editores: Poemario de ElvaMacías y Memorias Tuxtlecas, de Andrés Fábregas Puig; MujeresTuxtlecas, de María de los Ángeles Salto Argueta y Olga TatianaJiménez Domínguez, así como otros títulos de Carlos GutiérrezAlfonzo y Roberto Rico Chong.

Si bien varios de estos autores ya son ampliamenteconocidos en el ámbito local tanto como en el nacional, los hayquienes su obra dormitaba el sueño de los justos hasta ver sumomento de aparición. Tel es el caso de dos gemas halladas en lafacultad de Humanidades de la Unicach: Africanía enChiapas, de Benjamín Lorenzana; y Vuelta al mundo por unViaflor, de Esaú Márquez. Aunque ambos títulos productos dela academia, el primero sobre una investigación históricarealizada en los dominios del Despoblado y el Soconusco, en lacosta chiapaneca, el otro, el de Esaú Márquez, un viaje atemporalpor el lenguaje y por el habla de sustrato villaflorense pero contintes absolutamente cosmopolitas impresos por el interlocutor querealiza el largo periplo por los exóticos mundos de la viejaEuropa, la ensoñada Asia y la siempre sorprendente África, bajola perspectiva chiapaneca.

Pero como decía anteriormente, y ante la falta deofertas de producción editorial privada y la carencia presupuestalen las editoras gubernamentales –caso curioso, las privadastambién padecemos sinsabores presupuestales pero eso sí, unenorme y apasionado deseo de hacer nuestra labor que en Chiapas esde solitarios-, los autores se han replegado a no pretenderexpresar su irreprimible deseo–suceso paradójico- de serpublicados. Por eso hubo que darse a la tarea de recorrer lospasillos de la academia, desde las facultades de artes yhumanidades de nuestras universidades estatales, es decir laUNICACH y la UNACH, hasta los centros de investigación y deestudios, en sus diversas modalidades, con que contamos en elEstado, léase Cesmeca, Ciesas, Cimsur, Colegio de la Frontera Sur,y la impresión que me queda es de que hay tanta capacidad, tantafuerza generatriz de ideas, de propuestas intelectuales, que meinducen a continuar en mi labor de divulgador, de promotorcultural, de editor, porque la materia prima está y hasta ahora,para fortuna nuestra, no es materia de rapiña aún para lasgrandes empresas trasnacionales que se van quedando con la riquezadel subsuelo y demás bienes naturales y terrenales, la materiaprima y pasan por alto la materia gris, trabajada minuciosamentepor cada propietario.

Por eso con gran beneplácito lo digo: estamos porllevar a cabo el Festival de Escritores de Chiapas en las 79librerías Porrúa del país. Donde haremos el mayor trabajo hastaahora de promoción y difusión denuestros escritores eintelectuales a nivel nacional.

El próximo 7 de enero, a  las 6:00 pm, iniciamosactividades en la librería Porrúa en Tuxtla, ubicada en eledificio Maciel, de la UNACH. La clausura será en Porrúa Comitánel jueves 16 de noviembre con la participación de los doctoresHeberto Morales y Carlos Gutiérrez Alfonzo. En medio de esas dosfechas, un largo periplo por el territorio nacional en que nuestrosintelectuales chiapanecos disertarán para públicos diversosdistintos temas sobre historia, literatura y arte de Chiapas. Esteitinerario incluye entre otros  al poeta Roberto López Moreno yal historiador, el Dr.  Juan Pedro Viqueira, en la ciudad deMèxico; al Dr. Jesús Morales Bermúdez, en Hermosillo, Sonora; alhistoriador, el Dr. Octavio Gordillo y Ortiz, en Mérida, Yucatán;a la maestra Masha Zepeda, en Monterrey; a la Dra. Ana Parrilla,con una conferencia sobre patrimonio de Chiapas; a don JavierEspinosa Mandujano y al Dr. Andrés Fábregas Puig y al poeta OscarWong. El Dr. Martìn de la Cruz López, del Cesmeca, dictará unaconferencia en Guadalajara, Jalisco, sobre “Las músicas yritualidades urbanas en Chiapas”.

Todo para beneplácito de la misma intelligentziachiapaneca que goza de inmejorable salud, aunque ha sido sumamentediscreta y no ha querido demostrarlo.

entretejas1@hotmail.com