Otro desmayo masivo; ahora fueron 15 estudiantes

Dos de los alumnos están graves; es el tercer episodio del extraño fenómeno que lleva ya 40 afectados

ULISES LÓPEZ Y MANUEL DE LA CRUZ

  · viernes 8 de febrero de 2019

Madres de familia acudieron a la escuela a retirar a sus hijos./Alejandro Estrada

“Por favor, podría enviar una ambulancia a la escuela secundaria Rafael Ramírez Castañeda, ubicado en la colonia Rivera Cerro Hueco; hay niños que se desvanecieron y se están quejando de mucho dolor en la cabeza y estómago, necesitamos ambulancias por favor”, manifiesta una madre de familia, quien está de pie frente a la institución educativa.

Son las 10:45 de la mañana, comienza a llegar un grupo de padres de familia, a pasos presurosos y mientras trastabilla con algunos pedruscos al acceso principal, suplica ingresar al colegio.

“Nos hablaron por teléfono entre los mismos padres para que acudiéramos a la secundaria pues había casos de niños desmayados, nunca nos dijo nada la dirección y ni han solicitado el apoyo de las unidades de emergencias, eso realmente preocupa porque ya hubo un antecedente y tampoco se hizo nada al respecto”, comentó una madre que sostenía a su hija de nombre Candy “N” y la llevaba a su domicilio, la cual indicó sentir dolores de cabeza y nauseas.

Conforme transcurrían los minutos, se sumaban más padres de familia a la entrada, al grado de que exigieron abrir las puertas a los medios de comunicación y a las demás personas.

“Déjenlos pasar, no quieran tapar el sol con un dedo, esto está pasando por culpa de los mismos directivos quienes permitieron que las clases se reanudaran en vez de averiguar qué virus o bacteria está atacando a nuestros hijos, ya son más de 40 casos y nadie ha hecho absolutamente nada al respecto”, expusieron.



Entre los pasillos hay un joven estudiante, de nombre Carlos Enríquez, el cual se toma del estómago y dice sentir deseos de vomitar.

“Me duele mucho la cabeza, quiero vomitar, pero todo el bolo alimenticio se me regresa; mi abuelita va a llevarme al médico porque aquí nadie me ha dado un medicamento contra lo que tengo”, musita Carlos a El Heraldo de Chiapas.

En cuestión de minutos, la situación se torna aún más delicada, las ambulancias de Protección Civil municipal y Cruz Roja Mexicana se concentran en el estacionamiento y comienzan a atender a dos alumnos. Ambos adolescentes se sienten sin fuerzas y tambalean al momento de ser sentados en el equipo de emergencias.

Pronto, los cuerpos de auxilio empiezan a valorar a los educandos, mientras otros padres de familia deciden llevarse a sus hijos a un nosocomio particular.

Al dar las 12:45 horas, un número nutrido de padres se mantienen en la cancha de deportes y exigen la presencia del directivo, sin embargo, éste no está por ningún lado.

Al preguntar por él, algunos padres exclaman -¡anda viendo una deuda millonaria que tiene la escuela con la Comisión Federal de Electricidad, ahorita no se va a presentar!

No obstante, media hora después acudieron los directivos, pero de manera muy tajante decidieron no dar declaraciones y optaron por encerrarse en sus oficinas.

En tanto, la Secretaría de Salud comenzó a ejecutar las averiguaciones y ordenaron retirar a todo el alumnado. Cabe precisar que, en vez de mantener al alumnado en observación, éstos se retiraron.


Van 40 niños afectados; aún no hay dictamen

Al menos 40 niños y adolescentes, cuatro de ellos graves, se han desvanecido inexplicablemente por un extraño fenómeno que afecta desde hace un par de semanas a la Escuela Secundaria “Rafael Ramírez Castañeda”, ubicada en la colonia Ribera Cerro Hueco al sur de la capital chiapaneca.

La mañana del jueves se presentó un nuevo caso, pues otros 15 jovencitos cayeron al piso sin razón alguna. Un día antes tres estudiantes sufrieron los mismos estragos: mareo, vómito, debilitamiento y desmayo repentino.

La dirección del plantel determinó reiniciar clases a pesar de que no había un dictamen de la Secretaría de Protección Civil, Secretaría de Salud ni de la Fiscalía General del Estado sobre los acontecimientos y a pesar de la inconformidad de los padres de familia que temían que la salud de sus hijos estuviera en riesgo.



Lo cierto es que al ingresar a las instalaciones del plantel arden los ojos y la piel se irrita, el ambiente se siente enrarecido. De los 15 menores afectados recientemente, una niña y un niño están delicados, a ellos se suman tres del miércoles 6 de febrero y 22 del jueves 25 de enero cuando se dio a conocer la versión de que se habían desvanecido a consecuencia de una supuesta rutina extenuante en la clase de Educación Física.

La noticia corrió como pólvora y en cuestión de horas detonó en un hecho que conmocionó a toda la República Mexicana. Los papás exigen al gobierno una investigación seria y profunda y en caso de negligencia o de una presunta responsabilidad de parte de maestros y directivos de la escuela, aplicar las sanciones correspondientes.

De todos estos niños afectados Karla Guadalupe, de 14 años, que había sido dada de alta de una clínica privada aún presenta secuelas, no coordina los movimientos de su cuerpo y tiene pérdida de memoria.

Sin embargo, la luz de esperanza volvió a brillar en los ojos de Alexis Sánchez, el jovencito que cursaba el tercer grado y que durante todo este tiempo se mantuvo bajo observación médica.

Su madre Fabiola Sánchez mencionó que su corazón se alegró y el alma regresó al cuerpo cuando su hijo despertó en una cama del Hospital “Dr. Jesús Gilberto Gómez Maza”, aunque no sabe qué es lo que pasó realmente.


La versión oficial

Después del último suceso, la Secretaría de Salud aseguró que las investigaciones a cargo de las direcciones de Salud Pública y Protección Contra Riesgos Sanitarios, así como de la Jurisdicción Sanitaria número 1 de Tuxtla, “el centro educativo se encuentra en condiciones precarias respecto a infraestructura, orden e higiene, con presencia de fauna nociva y acumulamiento de cacharros y exceso de basura”.

Sin embargo, eso no es todo pues agregó que en el recorrido hecho por las brigadas sanitarias se localizaron garrafas de aguarrás, preservativos usados y una bolsa negra con plumas de pollo y una cabeza de gato.



Incluso indicó que padres y madres de familia declararon que sus hijos ingirieron un agua preparada, la cual es proveída por los mismos compañeros del salón y al parecer es la que causó dichos síntomas.

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