/ sábado 16 de febrero de 2019

Viven en zona de alto riesgo 75 mil habitantes en Tuxtla

Treinta colonias de la zona sur de Tuxtla Gutiérrez viven en riesgo latente; peligro aumenta en época de lluvias y por sismos

Debido al desconocimiento de la constitución del suelo de Tuxtla Gutiérrez, muchas familias se atreven a construir en zonas inestables catalogadas de alto riesgo, razón por la cual aproximadamente 75 mil personas de 30 colonias de la zona sur viven en peligro latente, el cual se incrementa con la presencia de lluvias y los constantes sismos, afirmó el investigador de la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas (Unicach), Jorge Paz Tenorio.

Asimismo, advirtió que si la capital chiapaneca sigue creciendo hacia el sur y sin regulaciones técnicas de las construcciones, “los problemas se agravarán”.

Señaló que en dichas colonias más de 23 mil viviendas, alrededor de mil 100 manzanas, fueron construidas sin permiso y que muchas presentan derrumbes o cuarteaduras que ya no tienen solución.



“En la meseta de Copoya, durante su evolución, se ha desprendido gran cantidad de roca; sin embargo, con el crecimiento desordenado de la ciudad, los tuxtlecos estamos creciendo hacia esa parte, hacia las laderas; en general todo el valle, pero esa parte sur es inestable, al ser suelos no consolidados y al tener carga como viviendas, carreteras y calles. Al haber elementos que puedan detonarlos como las lluvias y sismos, se presentan gran cantidad de deslizamientos”, explicó.

Paz Tenorio apuntó que los lugares de mayor afectación son el fraccionamiento Cueva del Jaguar, Las Nubes, La Reliquia y Flores de Mactumactzá, así como las colonias 6 de Junio, Diana Laura, 7 de Abril, La Misión, Lomas del Oriente por mencionar sólo algunas.



Refirió que para construir en esas colonias es necesario utilizar técnicas específicas; no obstante, la construcción que se efectúa es convencional y esto pone en riesgo a muchas familias.

“Se deben realizar estudios geotécnicos y de mecánica de suelos y rocas, cuyos precios a veces son inalcanzables; por eso muchos acuden a la autoconstrucción sin obtener esos estudios, y las consecuencias tarde o temprano se presentan, si hay formas para construir pero para suelos de ese tipo los costos son elevados”, comentó.

Debido al desconocimiento de la constitución del suelo de Tuxtla Gutiérrez, muchas familias se atreven a construir en zonas inestables catalogadas de alto riesgo, razón por la cual aproximadamente 75 mil personas de 30 colonias de la zona sur viven en peligro latente, el cual se incrementa con la presencia de lluvias y los constantes sismos, afirmó el investigador de la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas (Unicach), Jorge Paz Tenorio.

Asimismo, advirtió que si la capital chiapaneca sigue creciendo hacia el sur y sin regulaciones técnicas de las construcciones, “los problemas se agravarán”.

Señaló que en dichas colonias más de 23 mil viviendas, alrededor de mil 100 manzanas, fueron construidas sin permiso y que muchas presentan derrumbes o cuarteaduras que ya no tienen solución.



“En la meseta de Copoya, durante su evolución, se ha desprendido gran cantidad de roca; sin embargo, con el crecimiento desordenado de la ciudad, los tuxtlecos estamos creciendo hacia esa parte, hacia las laderas; en general todo el valle, pero esa parte sur es inestable, al ser suelos no consolidados y al tener carga como viviendas, carreteras y calles. Al haber elementos que puedan detonarlos como las lluvias y sismos, se presentan gran cantidad de deslizamientos”, explicó.

Paz Tenorio apuntó que los lugares de mayor afectación son el fraccionamiento Cueva del Jaguar, Las Nubes, La Reliquia y Flores de Mactumactzá, así como las colonias 6 de Junio, Diana Laura, 7 de Abril, La Misión, Lomas del Oriente por mencionar sólo algunas.



Refirió que para construir en esas colonias es necesario utilizar técnicas específicas; no obstante, la construcción que se efectúa es convencional y esto pone en riesgo a muchas familias.

“Se deben realizar estudios geotécnicos y de mecánica de suelos y rocas, cuyos precios a veces son inalcanzables; por eso muchos acuden a la autoconstrucción sin obtener esos estudios, y las consecuencias tarde o temprano se presentan, si hay formas para construir pero para suelos de ese tipo los costos son elevados”, comentó.